Definir la costa antes que el inmueble
Tres costas, tres mercados, tres fiscalidades: el primer trabajo no es buscar un inmueble, sino determinar cuál de las tres responde a su uso real — frecuencia de las estancias, presupuesto global, hijos escolarizados o no, horizonte de reventa. Equivocarse de costa sale más caro que equivocarse de inmueble.






























































